Otras veces
Primer paso sobre la estrecha superficie de porcelana. Podría resbalar, caer como lo hace un rayo cuando arriba es indeclinable el cambio; por eso el malabarismo, por eso despertar es difícil, tan inusual. El hecho es continuar sobre el círculo perfecto, dar una, de las tantas vueltas posibles. Luego seguir sobre lo que se angosta, porque la luz ciega en el trayecto más complejo: de la lámpara a esa sillas, de las cortinas a la ventisca que se filtra y hace brotar un retoño del escape de un auto, o la serpenteante línea de voz de los vecinos.
Es la espuma de alguna
manta la que uso para trasladarme, la línea vertical de este laberinto hace que
explote en cada paso una pequeña burbuja que libera otro paso, así también es
el recuerdo: débil estallido de la burbuja que ha liberado su aire.
Terminar el primer
círculo, eso es un inicio, concluir sin mareos, algo al fin, al menos eso, y,
después, evitar la tentación de seguir... seguir, dar vueltas sobre lo
recorrido hasta convencerme de que el mundo sí gira y de que yo hago todo lo
posible para que eso ocurra.
Other
times
First step is over the thin porcelain’s surface. I could slide, as a ray do when change up there is unavoidable; that’s why the juggling, that’s why waking up is hard, so unusual. The thing is to go on over the perfect circle, make one, of many rounds possible. Then continue over what stretches. because lights blinds us on the most complex path: from the lamp to those chairs, from the curtains to the filtering wind and makes the car exhaust to blossom a sprout, or the meandering line of the neighbour’s voice
Is the foam of some
blanket I use to move myself, this labyrinth’s vertical line makes a little
bubble explode at every step that releases another step, so too is the memory:
weak burst of the bubble that has released its air.
To end up on the
first circle, that’s a beggining, to finish without dizziness, something at the
end, at least that, and, then, to avoid the temptation of going on … going on,
spinning around over what was already went over until convince myself that the
world does turn and that I do every possible thing so it happens.

bellísimo, Sergio. Un texto para romperse la cabeza porque el vidrio también es una palabra.
ResponderEliminarBettina
Bettina, todo lo que rompe una cabeza es transparente; qué desesperante, ¿no?
EliminarUn saludo grande.
palabra que se constituye como conciencia de la reflexión “humana” de aquello que el intelecto busca, poniéndola a prueba, a un lado y a otro de nuestra historia, y que llamamos pensar, con los más persuasivos argumentos, en el mejor de los casos, desde una perspectiva de desplazamiento, “burbujas”, para entrar en ese miedo a una voluntad que ya no quiere nada... horror vacui, ... hum, porque hay algo del pensamiento de Nietzsche aquí... es decir, resultado, consecuencia, y no una causa. Y NO AÑADO NADA MÁS, la poeta ha muerto. He aquí mi abrazo.
ResponderEliminarLento tráfico del pensamiento, trágica y minuciosa muerte la del trayecto de una idea a otra.
EliminarGracias por la compañía; querida Ro.